¿Cómo ayudar?

Cuando descubrimos que un familiar, amigo o conocido está con cáncer, normalmente no sabemos cómo actuar frente a la situación delicada. Si para nosotros es muy difícil, es más difícil para quien tiene la enfermedad. Cada persona reaccionará de una manera, pero es necesario saber un poco más para ayudar dejando la situación más ligera.

No presione la persona para hablar del asunto, deja que ella piense en su tiempo toda información de manera libre, sin sentirse sufocada. Hable sobre otros asuntos, hable sobre temas buenos. Cuando ella sentir que debe hablar, ella lo hará. Cuando el momento llegar, escuche calmamente, sin interrupción. El momento es muy difícil y ella necesita descargar lo que la preocupa.

Esté siempre cerca, aunque no hablando nada. Muéstrese presente pero no muy cerca, haciendo preguntas. Verifique si es la hora de comer y lleve algo, sea siempre proactivo.

No hable de situaciones de otras personas con la enfermedad y si el final fue bueno o malo. Cada caso es distinto y cada caso es una historia.

Si la persona quedase desanimada y quiere estar callada, acostada, llévela para caminar, salir, respirar nuevos ares, ver personas y la naturaleza. Es importante que la persona no se sienta aislada en un mundo triste.

Si la persona quedase agresiva y toma actitudes que no son normales para ella, comprenda y no tome como personal. Ella está muy frágil y picos de humor ocurrirán debido a todo lo que está pasando.

Después del 3er o 4º mes de la descubierta del diagnóstico, empieza la fase en que la persona precisará de más ayuda, porque todos vuelven a la rutina normal y se alejan. La persona estará más débil físicamente y emocionalmente, necesitando apoyo. No se sienta mal por decir algo malo o que haga daño. Todos están aprendiendo a vivir con la situación, los errores son normales.

Siempre que pueda, haga la persona reírse a carcajadas, presentando programas humorísticos o pieza de comedia. Como la persona está debilitada, elevar el humor es una buena medicina.

Lleve o busque en las sesiones de quimioterapia, sustituya otros familiares. Es muy importante que la persona siéntase querida y amada. Si es un/a hijo/a, sabemos cómo es complicado. Dé todo el amor y cariño de que es capaz, haga mimos que sabes que a él/lla le gusta, ofrezca lo mejor que un padre o madre puede. No muestre tristeza y sufrimiento. Las sonrisas son la fuerza para seguir.

La medicina está muy avanzada, pero por si no es lo suficiente para el camino de la curación. El amor y el cariño dan fuerzas y ánimo para superar las batallas más difíciles de la vida. 

No se aleje. Esté cerca, aunque en silencio. 

Sea positivo, ¡no importa la gravedad del paciente!