Cirugía

Los tipos de tratamiento para el cáncer de mama son muchos, hay la cirugía como terapia curativa, pero ella no es necesariamente la primera opción. Dependiendo del estado clínico del paciente, se recomienda la radioterapia, que puede ser parte del tratamiento paliativo, complemento al tratamiento quirúrgico o para disminuir síntomas relacionados a la enfermedad. También se indica el tratamiento sistémico, que es un complemento constituido por las modalidades de la terapia anti-Her2, quimioterapia y hormonoterapia. 

Cuando los tumores son relativamente pequeños, la cirugía es la primera modalidad del tratamiento curativo, sacando el tumor con un margen de seguridad. Dependiendo del tamaño del tumor y de la mama, puede necesitar desde la mastectomía (que es la remoción completa de la mama, y se puede hacer inmediatamente o no una cirugía de reconstrucción), hasta la cuadrantectomía (en que se remueve solamente ¼ de la mama). Considerando la importancia de la mama, es preferible siempre preservar al máximo el órgano, haciendo una cirugía conservadora.

Para actuar con la cuadrantectomía, se debe empezar, en algunas situaciones, por el tratamiento neoadyuvante, que disminuye el tamaño del tumor. Con ella, al contrario de hacer la mastectomía.

Como hay la posibilidad de expansión del tumor para los ganglios de la axila, era común hacer la resección de los ganglios de la axila del mismo lado, además de operar a mama. 

Por un análisis de un patólogo en un primer ganglio, se puede saber se él está libre de la enfermedad, evitando la resección de los otros ganglios y que la mujer desarrolle edema de linfa, generando hinchazón en los brazos, dolor y riesgo de infección más grande. Cuando se constata que la enfermedad está esparcida por otros ganglios de la axila o cuando el ganglio linfático centinela está comprometido, se hace la resección de, como mínimo, 10 ganglios en la axila. 

Se publicaron datos, en el inicio de 2011, que sugieren que, en casos específicos, pacientes con hasta dos ganglios comprometidos podrían no pasar por el vaciamiento, sin comprometer el pronóstico. Pero no se puede considerarlo un procedimiento estándar.

Después de la cirugía, mastectomía o cuadrantectomía, se puede hacer la reconstrucción de la mama para que la mama tenga el aspecto estético más próximo del deseado por la paciente. La recuperación después del implante puede llevar hasta dos semanas. La paciente puede tener alta en hasta 6 días, dependiendo del tipo de cirugía, y puede ir para casa con un o más drenajes.