Tratamientos

La óptima noticia rumbo a la curación es que el tratamiento del cáncer de mama evolucionó mucho en los últimos años y sigue en este proceso de perfeccionamiento. Las investigaciones y nuevas técnicas empleadas por los médicos contribuyen para la salud de la mujer. Otra conquista es la comprensión del proceso de carcinogénesis, que es cuando las células normales se transforman en cancerígenas.

La expectativa es que no se acaben las cirugías, pero que sean siempre menos invasivas. Las investigaciones siguen buscando drogas inteligentes, anticuerpos dirigidos contra un mecanismo específico de la célula tumoral o que impidan su alimentación por los vasos sanguíneos. Así, el tratamiento se queda más específico, más eficaz y con menos efectos colaterales.

Tratamiento menos traumático

Los diagnósticos precoces y las cirugías económicas dejan la mutilación en el pasado, cada vez más. Hace algunas décadas, cuando surgía un tumor, el cirujano retiraba la mama por completo: el músculo abajo de ella y los ganglios todos de la región axilar. Como consecuencia, la piel se quedaba ondulada sobre la parrilla costal, posibilitando distinguir con claridad la anatomía de las costillas y dejando evidente el dolor físico y emocional que el proceso causaba. Hoy no es así...

No existe una receta lista, el especialista analiza cada caso individualmente para llegar al mejor camino posible. La búsqueda por la individualización del tratamiento es constante. Actualmente, en la mayoría de los casos iniciales, ocurre la retirada de pequeños fragmentos de la mama y de ganglios abajo del brazo. En la medida en que se localizan lesiones microscópicas de 1cm o 2cm, no hay más justificación para eliminar la mama íntegra.

 Hoy se puede, con una cirugía más pequeña, cercar completamente el contorno de las células malignas. ¡Esa es una noticia maravillosa! Sin embargo, la mastectomía, todavía es la solución para tratar tumores más grandes.

No podemos dejar de decir que las cirugías radicales han sido un avanzo fundamental en la historia de la medicina, porque han posibilitado curar muchas mujeres que estaban destinadas a morir de cáncer. Era lo que había de más moderno en la época y fue, sin duda, el punto de partida para los tratamientos más avanzados que conocemos hoy.

Tumores mayores y tratamientos combinados

Cuando el tumor pasa 3cm, la probabilidad de la cirugía ser curativa disminuye mucho. En lesiones con 4cm, 5cm o 6cm, el riesgo de reincidencia del tumor aumenta al menos un 30%. Así, para mujeres en esta situación existen opciones combinadas de tratamiento para obtención del mejor resultado.

Una de las alternativas es la realización de la quimioterapia coadyuvante, que tiene como objetivo reducir el tamaño del tumor de forma que, tres o cuatro meses después, se pueda hacer una cirugía conservadora. Otro camino es unir mastectomía completa con la cirugía plástica de reconstrucción de la mama, lo que ofrece un resultado estético bastante favorable, usando el músculo del abdomen o de la espalda y/o una pequeña prótesis de silicona. En Brasil, se usa la técnica de hacer quimioterapia antes de la intervención quirúrgica conservadora en 60% o 70% de estos casos.

¡Antes de la quimioterapia!

Antes de empezar la quimioterapia es necesario hacer un tatuaje en la mama para indicar el área en que está el tumor. Como existe la posibilidad del tumor desaparecer, debido al tratamiento quimioterápico realizado anteriormente, el cirujano necesita el referencial para el procedimiento.

El análisis patológico de la pieza quirúrgica ya indica cuales mujeres tienen riesgo de reincidencia de la enfermedad. Se testa la célula tumoral para una serie de factores de riesgo. Los resultados pueden decir, por ejemplo, si el tumor tiene receptores hormonales o no, lo que indica con más precisión la evolución de la enfermedad y la posibilidad de recidiva, porque mujeres con receptores hormonales tienen pronóstico un poco mejor, y las que no los tienen exigen siempre tratamiento más agresivo.

La radioterapia, un refuerzo importante para la cirugía

la radioterapia consiste en rayos X de alta tensión que atraviesan la mama y terminan por matar los focos de células malignas que no hayan sido extirpados quirúrgicamente. Así, cirugías conservadoras de la mama son complementadas siempre por tratamiento radioterápico. Sim embargo, si la radioterapia posoperatoria elimina el riesgo de recidiva en la mama, no disminuye el riesgo de la enfermedad esparcir para otros órganos.

Evitar la aparición de metástasis, que es la presencia de tumores en otros órganos distintos de aquel en que la enfermedad ha empezado, es el objetivo de la quimioterapia. Consiste en un tratamiento con drogas que circulan por la sangre y atacan las células malignas en la fase microscópica y libre de manifestaciones clínicas. El efecto es extensivo para cualquier órgano en que estén estas células: huesos, pulmón, hígado, etc.

Los resultados del tratamiento quimioterápico son animadores, porque se puede reducir el número de recidivas de cáncer y curar más mujeres.

Menos efectos colaterales en la quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento bastante potente, hace 25 años los efectos colaterales eran fuertes y era prácticamente imposibles evitarlos.   Hoy, aunque no sea un tratamiento fácil, es más tolerable y muchos pacientes sometidos a la quimioterapia pueden mantener calidad de vida y seguir ejerciendo sus actividades normales.

Es posible evitar las náuseas y el vómito, por ejemplo. Estas complicaciones seguían por días y dejaban las mujeres extremamente debilitadas. Hasta hoy algunas pueden sentirse mareadas por dos o tres días después de la sesión de quimioterapia. En otros periodos no presentan síntomas.

Cáncer metastático no significa muerte

Normalmente, mujeres con enfermedad diseminada no son curables. Lo que no significa que van a morir pronto de cáncer. Hay pacientes con metástasis que viven años y años gozando de excelente calidad de vida, porque la enfermedad es prácticamente asintomática.

Y las razones son muchas. Primero, porque la enfermedad puede tener progresión bastante lenta y exigir tratamiento mínimo. Después, porque disponemos de la hormonoterapia para las mujeres con receptores positivos. Ellas pueden tener la enfermedad metastásica controlada por mucho tiempo con un simple tratamiento hormonal. Además, la quimioterapia es una modalidad de tratamiento aplicable también en los casos en que la enfermedad está avanzada.

Y hay más: actualmente disponemos de armas inteligentes contra el cáncer, una vez que estamos desvendando la gran complejidad de la célula tumoral y, en laboratorio, planear moléculas capaces de interferir en el mecanismo íntimo que usan para crecer. Estamos, por ejemplo, criando anticuerpos o pequeñas moléculas que, recibidos por vía oral, actúan sobre ese mecanismo. Son tratamientos eficaces para contener el cáncer prácticamente sin efectos colaterales adversos.

El tratamiento del cáncer de mama

El tratamiento varía de acuerdo con el estado de la enfermedad, sus características biológicas, así como las condiciones de la paciente (edad, estatus de menopausia, comorbilidades y preferencias). El pronóstico del cáncer de mama depende de la extensión de la enfermedad (estado), así como de las características del tumor. Cuando la enfermedad es diagnosticada en el inicio, el tratamiento tiene potencial curativo más grande. Cuando hay evidencias de metástasis (enfermedad a la distancia), el tratamiento tiene como objetivos principales prolongar la sobrevida y mejorar la calidad de vida.

Las modalidades de tratamiento del cáncer de mama pueden ser divididas en:

- Tratamiento local: cirugía y radioterapia (además de reconstrucción mamaria)

- Tratamiento sistémico: quimioterapia, hormonoterapia y terapia biológica

La conducta habitual es cirugía, que puede ser conservadora, con retirada solamente del tumor; o mastectomía, con retirada de la mama y reconstrucción mamaria. La evaluación de los ganglios linfáticos axilares tiene función predominantemente pronóstica.

Después de la cirugía, el tratamiento complementar con radioterapia puede ser indicado en algunas situaciones. La reconstrucción mamaria debe ser siempre considerada en los casos de mastectomía.

El tratamiento sistémico será determinado de acuerdo con el riesgo de recurrencia (edad de la paciente, comprometimiento del ganglio linfático, tamaño tumoral, grado de diferenciación), así como de las características tumorales que dictarán la terapia más apropiada.

Es fundamental que la decisión terapéutica busque el equilibrio entre la respuesta tumoral y el posible prolongamiento de la sobrevida, considerando los potenciales efectos colaterales decurrentes del tratamiento [7]. La modalidad principal en ese estado es sistémica, el tratamiento local es reservado para indicaciones restrictas.

El tratamiento del cáncer de mama, según la Política Nacional de Prevenção y Controle del Câncer, se debe hacer por las Unidades de Assistência de Alta Complexidade em Oncologia (Unacon) y de los Centros de Assistência de Alta Complexidade em Oncologia (Cacon), que son parte de hospitales de nivel terciario. Este nivel de atención debe estar capacitado para realizar el diagnóstico diferencial y definitivo del cáncer, determinar su extensión (estado), tratar (cirugía, radioterapia, oncología clínica y cuidados paliativos), acompañar y asegurar la calidad del auxilio oncológico.

La habilitación de Unacon y Cacon es periódicamente actualizada de acuerdo con la necesidad e indicación de los estados, basadas en estándares y parámetros publicados en Portaria n° 140, de 27 de fevereiro de 2014.

La secretarías estaduales y municipales de salud organizan el flujo de atención de los pacientes en la red asistencial, estableciendo la referencia de los pacientes para Unacon o Cacon.

Tratamiento oncológico por SUS

Para hacer el tratamiento del cáncer por el Sistema Único de Saúde (SUS), el paciente debe dirigirse a la unidad más próxima de su residencia cuando presentar un síntoma o reclamación de salud. Además, es indispensable la realización de exámenes que comprueban el cáncer.

Después del diagnóstico de la enfermedad, el paciente podrá ser direccionado para un hospital o una clínica de Unidade de Assistência de Alta Complexidade em Oncologia (UNACON), capacitada para tratar los tipos de cáncer más comunes en Brasil, o para un Centro de Assistência de Alta Complexidade em Oncologia (CACON), que puede tratar cualquier tipo.

Una otra opción es el direccionamiento para un centro de excelencia, como el Instituto Nacional do Câncer (INCA) en Rio de Janeiro o Instituto do Câncer do Estado de São Paulo (ICESP), pero es necesario que una unidad de referencia haga la autorización para que se acepte el paciente. 

El tiempo de espera en las unidades de excelencia puede llegar a 30 días. A partir de este momento, el paciente empieza a espera un lugar para los tratamientos de radioterapia, quimioterapia y cirugía. El aguardar puede pasar tres meses.