Regreso

Columnista:

Dr. Gilberto Amorim

gilberto.oncologista@gmail.com

Médico oncólogo, Coordinador del Grupo de Oncología Mamaria de la Oncología D'Or, Ex Jefe de la Oncología Clínica del HCIII - INCA, Editor del Manual de Conductos de Cáncer de Mama de la SBOC y titular de la American Society of Clinical Oncology (ASCO), Consejero científico de la Fundación Lazo Rosa.

Siempre difícil decir adiós

mãos dadas em fundo preto

 

He tenido días muy dificiles en Oncología... voy a compartir con ustedes un texto que escribí en la red social porque muchos de ustedes no tienen Facebook.

No me gusta nada la frase clásica de varias personas "fulana perdió la lucha contra el cáncer", como si fuera una persona débil que no hubiera "luchado lo suficiente" o que "no hubiera tenido fe" o aunque fuera culpable por haber generado un " cáncer dentro de sí, algún dolor acumulado, etc. Estas frases, aunque sin mala intención, son terribles para los enfermos que ya intentan entender "por qué conmigo?" ¿Qué fue lo que hice mal? Y ya se siente tan culpable ...

No es tan simple...

El Cáncer no es un ring de batalla pero es un viaje muchas veces durísimo aún con desenlaces tristes e injustos aunque cada vez más con desenlaces alegres.

Muchas piezas de este gigante rompecabezas todavía faltan, en un especto infinito de cientos de enfermedades diferentes con mecanismos poco comprendidos.

Pero la vida es MUY injusta.

Tanta gente mala en este mundo haciendo tanta maldad, la falta de carácter, de ética y parece que nada sucede ... y otras personas lindas, muchas jóvenes, con hijos pequeños para cuidar, con una vida entera por delante que podrían compartir con sus compañeros, compañeras y familiares ... y de de repente todo termina.

¿Cómo explicar a una niña que ella nunca más tendrá a la madre a su lado?

¿Cómo un marido consigue aceptar la pérdida de la mujer de su vida?

¿Cómo un padre o madre acepta la pérdida de una hija?

Soy testigo diario de que esas personas no merecen pasar por todo lo que pasan, aunque muchas superen y queden curadas, otras no. Y serían tan merecedoras como las que sobrevivieron ... Muy difícil aceptar una pérdida de alguien tan querido, que puede ser un amigo, un pariente y también UNA PACIENTE.

Nunca voy a olvidar.

Nunca lo encontraré normal.

 

Dr. Gilberto Amorim